Los propietarios de tierras, empresas y ambientalistas de la región que se oponen a la construcción ven esta resolución como una victoria
Agencias
La Prensa
Una corte federal en Texas ordenó este viernes suspender temporalmente la construcción de un muro fronterizo y otras obras de infraestructura en la región de Big Bend, incluido el parque nacional del mismo nombre, en una decisión que afecta los planes de la administración del presidente Donald Trump para reforzar la frontera con México.
La jueza federal Kathleen Cardone concedió una orden preliminar solicitada por grupos ambientalistas, propietarios de tierras y otros residentes de la zona que se oponen a los proyectos fronterizos. La resolución impide realizar nuevas construcciones o actividades que impliquen alteraciones del terreno mientras continúa el proceso judicial.
En su fallo, Cardone señaló que los demandantes tienen posibilidades de demostrar que al menos una de sus reclamaciones tiene fundamento y que podrían sufrir daños graves e irreparables si las obras continúan. La jueza también consideró que el balance de intereses y el interés público favorecen la suspensión temporal.
Los proyectos forman parte de un programa de aproximadamente 46 mil millones de dólares destinado a ampliar la infraestructura de seguridad en la frontera sur de Estados Unidos, con una combinación de barreras de acero, obstáculos para vehículos, caminos y tecnología de vigilancia.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) defendió el proyecto y afirmó que mantiene su evaluación sobre la necesidad de las obras. La agencia señaló que continuará trabajando con el Departamento de Justicia para determinar los siguientes pasos después de la resolución judicial.
Ambientalistas y propietarios cuestionan el proyecto. La demanda fue presentada por el Centro para la Diversidad Biológica, Friends of the Ruidosa Church y un propietario y guía de río de la región. Los demandantes cuestionaron las exenciones utilizadas por el Departamento de Seguridad Nacional para acelerar las obras y argumentaron que estas permitieron eludir diversas normas de protección ambiental, cultural y arqueológica.
Los opositores también sostienen que las características geográficas de Big Bend, una zona remota y de terreno accidentado, ya representan una dificultad natural para quienes intentan cruzar la frontera de manera irregular. Por ello, cuestionan la necesidad de construir nuevas barreras en una región reconocida por sus paisajes y ecosistemas.
El fallo se produjo pocas semanas después de que comenzaran a instalarse los primeros paneles del muro en el sector de Big Bend, a mediados de septiembre. Las obras dentro del parque nacional ya habían sido pausadas previamente ante las críticas de residentes, ambientalistas y legisladores de ambos partidos.
Laiken Jordahl, del Centro para la Diversidad Biológica, calificó la decisión como una “victoria total” para quienes se oponen al proyecto y afirmó que las excavadoras deberán detener sus trabajos mientras el tribunal analiza el fondo del caso.
Organizaciones defensoras del Parque Nacional Big Bend celebraron la resolución, pero también pidieron al gobierno reparar los daños ocasionados durante las obras realizadas hasta ahora y considerar alternativas para reforzar la seguridad fronteriza sin afectar el área natural.
La orden de Cardone abarca el Parque Nacional Big Bend y otras zonas de la región donde la CBP contempla proyectos de infraestructura, algunos de los cuales requerirían trabajos sobre terrenos privados. El gobierno había iniciado gestiones con propietarios para obtener permisos de inspección y construcción y había advertido que algunos casos podrían ser remitidos al Departamento de Justicia si no lograba alcanzar acuerdos.
Por ahora, la suspensión permanecerá vigente mientras avanza el litigio y la corte determina si las obras pueden continuar bajo las condiciones planteadas por el gobierno federal.
Publicado por Rocío Ledezma




