En Madrid también hay movilizaciones; denuncian deficiencias en el sistema educativo

París. Miles de manifestantes salieron a las calles de París pese a las prohibición de movilizaciones que se ordenaron en varias ciudades francesas tras un fin de semana de enfrentamientos y saqueos generalizados. Las protestas se repiten también en Madrid y se han extendido a Viena.

Los organizadores de la protesta en París dijeron que un tribunal administrativo de la ciudad revocó una prohibición emitida por la policía. La prefectura de policía de París indicó previamente que la prohibición era necesaria ante el riesgo de violencia callejera después de que grupos de jóvenes encapuchados se enfrentaran a las fuerzas policiales, saquearan tiendas e incendiaran autos durante el fin de semana.

Hasta el momento no se ha hecho pública la decisión del tribunal de París. Los manifestantes, incluidos muchos jóvenes, se reunieron pacíficamente y corearon consignas en la parte sureste de París, en medio de una fuerte presencia policial.

“No necesitamos gas lacrimógeno para que nuestro futuro se vea sombrío”, decía una pancarta desplegada por los manifestantes.

Los organizadores firmaron un documento policial en el que se establecía que la protesta permanecería estática debido al riesgo de violencia.

Madrid se pinta de verde

En Madrid, la capital española, miles de personas tiñeron de verde con sus camisetas las calles, en el séptimo día de huelga indefinida de docentes en protesta por la mejora del sistema educativo público en la región.

La manifestación arrancó de la céntrica calle Atocha a las 18:00 hora local (16:00 GMT), donde se concentraron miles de profesores, estudiantes y padres para dirigirse a la sede de la consejería de Educación, en la calle de Alcalá, donde también clamaron contra la violencia policial.

En un ambiente distendido, la marea de camisetas verdes con el lema «Escuela pública de todos, para todos» recorrió el centro de Madrid.

A la manifestación, encabezada con la pancarta ‘Defendemos la pública, defendemos el futuro’, se sumó gente con castañuelas y peinetas a modo de «coro rociero» (una agrupación musical tradicional que interpreta música popular, religiosa y festiva), en alusión a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que descalificó con estas palabras a los profesores movilizados.

Algunos manifestantes portaban panderetas y claveles rojos y verdes, que representan la identidad histórica de las protestas educativas.

Los principales reclamos de esta huelga de educación pública no universitaria son la reducción de horas lectivas de 19 a 17 en Educación Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial; de 25 a 22 en Educación Infantil y Primaria, así como una reducción del número de alumnos por clase.

También demandan el refuerzo de atención a la diversidad, una subida salarial de 600 euros mensuales, la reducción de la burocracia y la mejora de las instalaciones de los centros educativos, incluyendo medidas de climatización.

Publicado por Lizz Morales