Los rebeldes han lanzado varios ataques con misiles en las últimas semanas contra Aden y su aeropuerto, que ha visto sucesivos cierres y reaperturas en este periodo

Saná.- Al menos dos misiles impactaron contra el aeropuerto internacional de Aden, la segunda ciudad más grande del Yemen y que sirve de sede del gobierno internacionalmente reconocido, después de que los rebeldes hutíes ordenaran la evacuación de la instalación, informaron las autoridades aeroportuarias.

Fuentes de la Autoridad de Aviación Civil yemení dijeron a EFE, bajo condición de anonimato, que los proyectiles impactaron contra la pista del aeropuerto, si bien todavía se están evaluando los daños en la instalación, que fue evacuada tras la advertencia de los rebeldes, aliados de Irán.

Las autoridades han clausurado el aeródromo y han desviado todos los vuelos hacia Yibuti hasta nuevo aviso, añadieron los informantes, que recordaron que las inmediaciones de la instalación ya fueron blanco de otro ataque de los hutíes horas antes.

Por su parte, el Ministerio de Transportes yemení condenó el ataque en un comunicado, en el que aseguró que el aeropuerto fue alcanzado dos veces este miércoles por «varios misiles balísticos»: el primer impacto tuvo lugar a las 13.00 hora local (10.00 GMT) y, el segundo, dos horas después.

«Con estos ataques, el aeropuerto suma un total de seis en los últimos días, una peligrosa escalada que amenaza la seguridad del tránsito aéreo y la vida de la población civil», añadió el departamento, que instó a la comunidad internacional a tomar medidas «inmediatas» para detener estas acciones de los hutíes.

Los insurgentes han lanzado varios ataques con misiles en las últimas semanas contra Aden y su aeropuerto, que ha visto sucesivos cierres y reaperturas en este periodo, pero hasta ahora no habían golpeado la pista.

El portavoz militar de los hutíes, Yahya Sarea, lanzó en X dos advertencias de evacuación en el aeropuerto, donde alertó sobre «la presencia de un avión de carga militar enemigo saudí que transporta armas» para las fuerzas progubernamentales, que recientemente han lanzado una contraofensiva contra los rebeldes.

Arabia Saudita interviene en el Yemen desde 2015 al frente de una coalición militar en apoyo al Ejecutivo y tiene el control del espacio aéreo del territorio yemení bajo control de los hutíes, algo que los rebeldes califican de «bloqueo» y llevan años insistiendo en el levantamiento de esa «violación de la soberanía» del país árabe.

El aeropuerto de Aden -junto al de Sayoun, en la provincia oriental de Hadramaut- son las únicas vías de entrada y salida del Yemen para los civiles, ya que conectan a este país árabe en guerra desde 2014 con otros destinos regionales a los que los yemeníes acuden por motivos médicos, educativos o de reunificación familiar en el extranjero.

Ambas instalaciones funcionan como las principales puertas de entrada tanto para las zonas bajo control del Gobierno como para las que están bajo dominio de los hutíes, ya que el aeropuerto de Saná ha experimentado periodos de suspensiones y reaperturas desde 2015.

Las hostilidades se reanudaron en el Yemen a mediados de julio, cuando los hutíes denunciaron que Arabia Saudí bombardeó el aeropuerto de Saná para evitar el aterrizaje de un avión iraní, una acción que fue reivindicada por el Ejército y que Riad nunca se atribuyó.

Eso desencadenó ataques transfronterizos de los hutíes contra instalaciones civiles, militares y energéticas de Arabia Saudí, país al que también han impuesto una suerte de bloqueo a sus buques en el mar Rojo, la principal alternativa de Riad para exportar su petróleo tras el cierre del estrecho de Ormuz.

En paralelo, los insurgentes iniciaron una ofensiva para hacerse con la costa suroccidental del Yemen, mientras que la coalición militar reanudó sus bombardeos contra los hutíes.

Publicado por Iris Camila Beltran