Un alto responsable de la presidencia ucraniana dijo el domingo a la AFP que habían propuesto prolongar la tregua, pero que Rusia rechazó la oferta

Rusia reanudó el lunes los ataques en la región ucraniana de Jersón tras el fin de la tregua local en la zona, la pausa más larga en la guerra iniciada en 2022, señalaron las autoridades locales.

El inusual alto al fuego, negociado por la primera dama estadounidense Melania Trump, terminó el domingo y permitió una misión humanitaria en la ciudad de Oleshki, ocupada por Rusia.

Centenares de personas fueron evacuadas de esa ciudad, donde llevaban meses sufriendo escasez de comida, agua y medicamentos. Algunos residentes dijeron a la AFP que cazaron palomas para comer.

Esa tregua iniciada el martes fue la pausa más larga en el conflicto provocado por la invasión rusa, que ha dejado miles de muertos y desplazado a millones de personas.

El jefe de la administración municipal de Jersón, Yaroslav Shanko, aseguró que un dron ruso golpeó «una instalación médica» en el centro de la ciudad.

Las autoridades municipales también reportaron otro ataque de dron contra un automóvil en las afueras de Jersón que hirió a una mujer de 62 años y un hombre de 73.

Un alto responsable de la presidencia ucraniana dijo el domingo a la AFP que habían propuesto prolongar la tregua, pero que Rusia rechazó la oferta.

Las autoridades y el ejército ucranianos habían advertido que Moscú relanzaría con intensidad sus ataques una vez terminara el alto el fuego.

«Será un infierno, incluso peor que antes», dijo una fuente militar local que prefirió guardar el anonimato.

El ejército afirmó que durante estos días las tropas rusas habían aprovechado esta pausa en los combates para «fortificar sus posiciones».

El Kremlin no negó estas acusaciones. «Esto es una práctica completamente normal en estas situaciones», dijo su portavoz, Dmitri Peskov, quien aseguró que Ucrania había hecho lo mismo.

Peskov celebró la «exitosa» misión humanitaria a Oleshki y ensalzó la «buena cooperación entre todas las partes», especialmente el papel de su comisaria de derechos humanos, Yana Lantratova.

Esta responsable rusa supervisó el alto el fuego junto a su homólogo ucraniano, Dmitro Lubinets. Ambos visitaron la ciudad para entregar ayuda y gestionar las evacuaciones de civiles.

Pese a este balance positivo, el Kremlin señaló que no hay misiones similares planificadas «por el momento».

Este mismo mes está previsto reanudar las negociaciones entre Kiev y Moscú con mediación estadounidense para buscar una salida al conflicto.

El presidente estadounidense, Donald Trump, presionó para poner fin a la guerra, pero las conversaciones anteriores no permitieron avances y la cuestión quedó relegada a un segundo plano por la guerra contra Irán.

Publicado por Iris Camila Beltran