
Tras el anuncio del Presidente Andrés Manuel López Obrador de que pediría la sustitución de Brenda Lozano como Agregada Cultural de México en España por una mujer poeta indígena, la escritora binnizá Irma Pineda pidió más acciones y menos discursos.
«Que las mujeres indígenas no seamos sólo parte de un discurso que pretende ser inclusivo, sino que esa inclusión, ese respeto, ese aprecio y esa valorización de las mujeres indígenas se nutra en la vía de los hechos», expuso en entrevista.
Ante la declaración del Mandatario en su conferencia mañanera del viernes, Pineda ironizó en su cuenta de Twitter con un pendiente de la Administración actual: «¿Y qué pasó con la #MujerIndígena que iba a dirigir @CONAPRED?», recordó.
Hasta la fecha, explicó la poeta, no se ha determinado quién dirigirá al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) luego de que el Presidente recibiera como candidatas, en agosto de 2020, a Claudia Morales, wixárika de Jalisco; Olga Santillán, tepehuana del sur de Durango, y Mónica González, del pueblo cucapá de Baja California.
«Sobre lo que quiero llamar la atención es que las mujeres indígenas no seamos solamente un recurso, un recurso para nombrar, sino que se hagan realidad los dichos respecto a las mujeres indígenas», abundó Pineda.
«Hablamos no sólo de nombramientos en algunos puestos o en algunas áreas, sino también hablamos de presupuesto para el desarrollo de proyectos mujeres indígenas, para las casas de apoyo a la mujer indígena».
Para la autora, miembro del Foro Permanente Sobre Cuestiones Indígenas de la ONU, el pronunciamiento presidencial de que la nueva Agregada Cultural en España provendría del Istmo de Tehuantepec o del centro del País -aunque el Mandatario no fue claro en distinguirlos- implica que ya podría haber candidatas.
«Seguramente lo dice porque ya ha de tener algunos nombres por ahí propuestos o ya los trae en la cabeza», apuntó.
Antes de que esto ocurra, no obstante, Pineda sugirió que deberían atenderse los pendientes y de no ver a la población indígena como un recurso para la narrativa del Gobierno.
«Hay varios temas pendientes con respecto a población indígena y, particularmente, con mujeres y, pues que no nos convirtamos nada más en un recurso de discurso, o en un recurso de folclorización o en uno para dar un discurso inclusivo que, en las prácticas, no estamos mirando con claridad», concluyó.
Lozano, por su parte, expresó el viernes que no renunciará al nombramiento, a pesar de las críticas e insultos que han proferido simpatizantes de la llamada «4T», cuya gestión ha llegado a criticar.
«Aparte de los insultos, muchos afirman que mis posiciones críticas, el despido y la renuncia que ha ocurrido en la Secretaría de Relaciones Exteriores debieran llevarme a presentar mi renuncia. Pienso lo contrario», escribió la autora en un texto publicado por el diario El País.
Con ello, se refirió al despido del escritor Jorge F. Hernández y la renuncia del director ejecutivo de Diplomacia Cultural de la SRE, Enrique Márquez, en una crisis institucional que, a decir suyo, la ha dejado «en medio de una guerra política y luchas de poder que, en el fondo, poco tienen que ver conmigo».
Y añadió: «Si aceptar representar la cultura de mi país en la Embajada de México en España, como parte de una comunidad cultural y como parte de una nueva generación que defendemos la libertad de expresión, los feminismos, los grupos vulnerables y una postura no patriarcal y antirracista, ocasionó esta polémica, no es mi función favorecer la idea de que la cultura mexicana debe requerir una afiliación ideológica».