Fabiola Sánchez
Denuncian ante la Fiscalía General del Estado, FGE, las anomalías detectadas en el anexo VIBE; Carlos sufrió síndrome de abstinencia como reacción al medicamento que le fue subministrado sin autorización de la familia, fue la propietaria del anexo quien costeó más de 10 mil pesos de gastos médicos para la valoración del joven.
Javier Zúñiga Bautista, detalló que su hermano fue valorado por un médico particular en la clínica de Especialidades, donde le realizaron una serie de estudios para determinar la razón de su actitud y dificultad del habla.
Reconoció que Brenda Narvaez, propietaria del anexo, se mantuvo al tanto de los resultados y fue ella quien pagó los gastos médicos los cuales ascendieron a más de 10 mil pesos, sin embargo, su comportamiento en todo momento fue extraño al intentar convencer que se mantuvieran en reserva y evitar el caso saliera a la luz pública.
Señaló que afortunadamente los estudios realizados a Carlos, no arrojaron nada grave, por lo que el médico dictaminó se trataba del síndrome de abstinencia, efecto producido por el medicamento que se le aplicó en el anexo.
Ante estas anomalías y lo relatado por su hermano, quien aseguró fue víctima de agresiones físicas y verbales, los familiares de Carlos se presentaron ante la Fiscalía del Estado a interponer su formal denuncia para que se investigue a fondo el caso y de ser necesario de castigue al o los responsables, para evitar surja una tragedia más.