El comprador y víctima es un ex alcalde de Candela. Delito se cometió hace poco más de 11 años
Alexis Massieu
La Prensa
A reparar los daños que se ocasionaron con la doble venta de una casa a un ex alcalde de Candela, por 3 millones de pesos, y a pasar 4 años y 7 meses en prisión, por un delito cometido hace poco más de 11 años, fue condenado un ex funcionario público identificado como Jesús Soto Oliva.
Tras un breve juicio oral en el cual, los agentes del Ministerio Público presentaron pruebas claves, como fueron los dos contratos de compraventa que firmó el sentenciado, recibos de pago, y testigos con los que se confirmaron parte de los hechos, el Juez Alberto Jacobo Camacho Cepeda, que estuvo a cargo de la etapa final del proceso, se decidió por dictar un fallo de condena.
Si bien, la sentencia fue condenatoria para Jesús Soto, por la doble venta de una residencia en obra negra, al ex alcalde Roberto Ariel “N”, en el fraccionamiento Campestre del Valle, en caso de realizar la reparación del daño, podría acceder a un beneficio que le permitiría, purgar la condena de prisión con la modalidad de la libertad vigilada.
Como se recordará, fue el viernes de la semana pasada, que arrancó el juicio oral, relativo a la causa penal 439/2017, que por el delito de equiparado al fraude, se abrió en contra de Jesús “N”.
Según las investigaciones realizadas por el Ministerio Público, fue el 19 de diciembre del año 2012, que ante un notario público, en Ciudad Frontera, se celebró el contrato de compraventa de una casa localizada en el fraccionamiento Campestre del Valle, de Monclova cuyo terreno era de mil 114 metros cuadrados, y cuyo precio se pactó en 3 millones de pesos, pagaderos a 2 años con un anticipo de medio millón.
Sin embargo, el 18 de enero del 2014, ante otro notario público, la casa en el referido Campestre, se volvió a vender, esta vez a una mujer de nombre Laura Xiomara, por 250 mil pesos, con la diferencia de que esta venta sí fue escriturada.
Aunado a las pruebas documentales que fueron claves para demostrar la culpabilidad de Jesús Soto, los abogados de la Fiscalía ofrecieron la versión de tres testigos, ente ellos a un ex alcalde de San Buenaventura, de nombre Oscar, a un ex alcalde de Candela, de nombre Marco Amador, y a un trabajador de la propia víctima.
Mientras no se lleve a cabo una audiencia tendiente a la ejecución de la sentencia, el sentenciado podrá permanecer en libertad, pudiendo aprovechar el tiempo que la ley le concede, para combatir el fallo de condena mediante un juicio de amparo.
Publicado por Rocío Ledezma




