El interno fue hospitalizado por una neuroinfección; era considerado altamente peligroso y vinculado a múltiples homicidios en Nuevo León
Liz de la Fuente
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA. -Bajo estricta custodia del sistema penitenciario federal, la vida de uno de los reclusos más temidos del norte del país llegó a su fin en el Hospital General de Saltillo.
Héctor Josué “N”, de 38 años, quien cumplía una sentencia por homicidio y secuestro en el Centro Federal de Readaptación Social número 18, falleció a las 6:02 horas, luego de varios días en estado crítico debido a una grave neuroinfección que deterioró rápidamente su salud.
El interno había sido trasladado al nosocomio el pasado 3 de julio, tras presentar un brusco deterioro en su estado clínico. Durante su hospitalización, permaneció bajo constante vigilancia por parte del personal penitenciario, dada su peligrosidad y amplio historial delictivo.
Según información oficial, el reo originario de Nuevo León había sido reubicado en marzo de 2023 al penal federal ubicado en Ramos Arizpe, tras su paso por un centro de reclusión en su estado natal.
Su nombre figuraba en expedientes de alto impacto criminal desde 2013, año en que fue capturado junto a otros dos individuo. El trío fue vinculado a una ola de violencia en Monterrey, relacionada con al menos 38 asesinatos, algunos de ellos cometidos con extrema brutalidad.
Se le señaló tambien como responsable del asesinato de un interno mientras purgaba condena en otro penal, hecho que consolidó su reputación como un preso peligroso y violento.
Tras confirmarse su fallecimiento, autoridades federales iniciaron los trámites correspondientes para el levantamiento legal del cuerpo y su posterior entrega a familiares.