Tras más de dos años críticos, las lluvias mejoraron las condiciones en las regiones Sureste y Centro, mientras que la región Norte y Desierto aun tienen circunstancias críticas
Susana Mendoza
La Prensa
Luego de más de dos años de afectaciones severas en gran parte del territorio coahuilense, el Monitor de Sequía de América del Norte (NADM) muestra una mejora considerable en las condiciones hídricas del estado. Las recientes lluvias han contribuido significativamente a reducir el nivel de sequía, aunque aún persisten riesgos en diversas regiones.
En este contexto, la Policía Estatal de Coahuila y la Policía de Acción y Reacción (PAR) mantienen operativos de proximidad y apoyo a la población ante los efectos colaterales de las lluvias. Las corporaciones han atendido reportes de vehículos varados por fallas eléctricas, unidades atascadas y personas en riesgo por el aumento en el nivel del agua.
La Secretaría de Seguridad Pública, a través de la Subsecretaría de Operación Policial, informó que los elementos han sido capacitados para responder de manera eficiente ante contingencias derivadas de fenómenos naturales. En Saltillo, por ejemplo, se presentaron este domingo diversas situaciones de riesgo en colonias y bulevares, donde los agentes apoyaron en labores de rescate y control vehicular, habilitando rutas alternas más seguras.
La dependencia reiteró su compromiso de proteger a la ciudadanía y garantizar el orden durante las emergencias provocadas por condiciones climáticas extremas.
Clasificación de sequía según el Monitor de Sequía de América del Norte:
D0 – Anormalmente Seco: No se considera una sequía, pero puede retrasar la siembra o afectar temporalmente el crecimiento de cultivos y pastos.
D1 – Sequía Moderada: Hay daños menores en cultivos y pastos, aumento en el riesgo de incendios y reducción en los niveles de cuerpos de agua.
D2 – Sequía Severa: Pérdidas probables en cultivos, alto riesgo de incendios y necesidad de restricciones en el uso del agua.
D3 – Sequía Extrema: Pérdidas mayores en la producción agrícola, riesgo extremo de incendios y escasez generalizada de agua.
D4 – Sequía Excepcional: Pérdidas catastróficas en cultivos y pastos, ausencia crítica de agua y riesgo elevado de emergencia social.