La presidenta Sheinbaum reveló en qué se destinará el dinero ahorrado con los recortes incluidos en el Plan B de la reforma electoral.
La presidenta Claudia Sheinbaum celebró que la aprobación del Plan B de reforma electoral ‘pondrá a dieta’ al Instituto Nacional Electoral (INE) y agregó que se aprobó el objetivo principal: acabar con los privilegios.
“Se aprobó el plan B en la parte que tiene que ver con los privilegios, que es la parte que a nosotros nos importaba más. Porque es el recurso público”, dijo la mandataria durante su conferencia ‘mañanera’ de este jueves 26 de marzo.
El Plan B de la reforma electoral se enfoca en reducir costos del sistema electoral, fijar límites salariales a autoridades electorales y reconfigurar la integración de ayuntamientos.
“Que los impuestos de la gente no se vayan para pagarle seguro de gastos médicos mayores a los consejeros del Instituto Nacional Electoral o de las salas superiores o de los opositores”, sostuvo.
¿Qué pasará con los ahorros tras la aprobación del Plan B de reforma electoral?
Según Sheinbaum, los recursos que actualmente se destinan a estos beneficios serán redirigidos “a salud, educación y programas de bienestar”.
La reforma aprobada también contempla ajustes a nivel local, como límites a la integración de cabildos municipales y a los presupuestos de los congresos estatales.
“Porque el recurso público no puede ir para el privilegio de unos cuantos o para aumentar la burocracia de manera artificial”, argumentó la presidenta.
También se aprobó que los Congresos estatales no tengan presupuestos millonarios y que disminuya el presupuesto del Senado.
“Esto es importantísimo y tiene que ver con nuestro proyecto de disminuir privilegios y en el caso de funcionarios de personas que trabajan para el gobierno que ganan de los impuestos de la gente que no se desperdicien esos recursos y que no vayan para beneficios excesivos”, añadió la mandataria.
Sheinbaum critica a partidos que votaron contra revocación de mandato
La presidenta Sheinbaum criticó que los legisladores de oposición, incluidos los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano, rechazaron la parte del plan B que buscaba flexibilizar la fecha en que podría realizarse la revocación de mandato presidencial.
Sheinbaum afirmó que, desde su perspectiva, los partidos se opusieron porque “tenían temor a que si la presidenta iba en la boleta, fueran a tener más votos algunos partidos que otros”.
“No había un argumento suficiente para que la revocación no se hubiera podido hacer en el 2027”, sostuvo, y consideró que es “malo para el país” que esta parte de la reforma no avanzara.
Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno continuará en la búsqueda de cambios para reducir costos y fortalecer la democracia participativa, aunque reconoció que las reformas constitucionales más profundas ya fueron aprobadas.
Con información de El Financiero