Por STAFF / EL ECONOMISTA
La Prensa
La final de la Liga de Campeones entre el PSG y el Arsenal, que se disputará el sábado en Budapest, comenzará a las 18:00 horas locales (16:00 GMT) en lugar de a las 21:00 horas (19:00 GMT), como era tradición en las últimas temporadas. ¿Por qué?
La UEFA decidió priorizar la logística para los equipos y los aficionados presentes en el estadio, así como la asistencia de público.
El cambio, que se aplicará a todas las futuras finales de la Champions League, se anunció el 28 de agosto.
Si bien pasó prácticamente desapercibido en su momento, tendrá un impacto tangible para todos los involucrados y espectadores de uno de los eventos deportivos más importantes del año.
La UEFA destaca, en primer lugar, las ventajas para los equipos.
El inicio a las 18:00 horas les permite terminar antes, al final de una temporada intensa.
Las operaciones logísticas también se simplifican en torno al estadio, tanto para los clubes como para los organizadores y las cadenas de televisión.
Según la UEFA, este cambio de horario tendrá un impacto positivo para los aficionados, ya que les dará más tiempo para regresar a casa si fuera necesario, pero también, y quizás más importante, para celebrar un posible título y seguir el partido en bares y restaurantes.
Porque ese es uno de los objetivos declarados: impulsar la economía local de la ciudad anfitriona.
Pero la UEFA también cree que un partido a las 18:00 horas facilitará que las familias se reúnan frente al televisor en Europa, con un horario menos tardío, especialmente para los niños.
Los debates posteriores al partido en los medios también tendrán más tiempo.
Finalmente, el cambio beneficiará al público asiático, cada vez más aficionado al fútbol europeo y muy buscado por la UEFA.
Antes, estos espectadores tenían que levantarse en mitad de la noche para ver la final. Ahora el partido comenzará más temprano para ellos.