USARÍA DEUDA POR 665 MDD COMO PARTE DE PAGO
Las bases de la subasta permiten al mayor acreedor garantizado adjudicarse la empresa sin presentar plan de reactivación ni garantía de seriedad; el esquema liberaría 210 mdd para salarios de exobreros
Por: Alberto Rojas Carrizales
La Prensa
Con una cuota concursal reconocida de 665 millones de dólares, Cargill Financial se perfila como el acreedor con mayor capacidad para participar en la eventual compra de AHMSA, al poder aplicar ese monto como parte del pago, así lo permite la Ley de Concursos Mercantiles y las bases de venta propuestas por la sindicatura.
En hipotético escenario, Cargill únicamente tendría que aportar 462 millones de dólares adicionales para alcanzar el valor mínimo, o asociarse con otros inversionistas para que cubran ese restante y completar la operación, no tendría que presentar un plan de reactivación, tampoco etapa preclasificatoria, ni cubrir garantía de seriedad de 66 millones de dólares.
De concretarse una venta bajo este esquema, la sindicatura y el Juzgado de Concursos Mercantiles dispondrían de 462 millones de dólares en efectivo para cubrir parte de los adeudos con el resto de los acreedores, incluidos alrededor de 210 millones de dólares destinados al pago del pasivo laboral de los trabajadores de AHMSA y MINOSA.
No obstante, especialistas estiman que el nuevo propietario tendría que invertir, desde el inicio, 500 millones de dólares en mantenimiento, rehabilitación y otros gastos indispensables para reactivar las plantas, además de destinar gradualmente mil millones de dólares para abatir el rezago tecnológico acumulado.
Las bases de la subasta establecen que, de conformidad con el artículo 201, fracción II, de la Ley de Concursos Mercantiles, los acreedores garantizados podrán aplicar el monto de su cuota concursal como si fuera efectivo dentro de una oferta de compra.
Después de Cargill Financial Services, el segundo mayor acreedor garantizado reconocido es Almacenadora Afirme, con una cuota concursal de 169 millones 126 mil dólares, el proyecto también prevé que cualquier esquema de asociación entre acreedores y postores deberá formalizarse mediante un convenio que será presentado al Juzgado.
Las bases contemplan además un mecanismo especial para en caso de que la mejor oferta resulte inferior al valor mínimo de 1127 millones de dólares, aquí los acreedores garantizados tendrán derecho a formar un consorcio con el mejor postor, o con el siguiente en el orden, para adquirir conjuntamente AHMSA-MINOSA.
El plan, según las bases, es evitar el fracaso del procedimiento de venta y preservar la posibilidad de reactivar los activos industriales en beneficio de los trabajadores, acreedores y del interés público;de los cinco acreedores garantizados el único con potencial para comprar AHMSA-MINOSA es el grupo financiero Cargill Financial.
Pero si los acreedores garantizados rechazan integrarse a ese consorcio y tampoco autorizan una venta por debajo del valor mínimo, la subasta será declarada desierta y el procedimiento especial concluirá, permitiendo que dichos acreedores ejerzan los derechos que les reconoce la Ley de Concursos Mercantiles.
Las bases también reconocen expresamente que los acreedores garantizados cuentan con derechos preferentes derivados de las garantías reales y fiduciarias sobre los activos, por lo que podrán intervenir durante la audiencia de remate y formular observaciones cuando las ofertas sean inferiores al precio mínimo establecido.
El proceso de venta de AHMSA ha enfrentado diversos retrasos, el 31 de diciembre de 2025, la jueza Ruth Huerta aprobó las primeras bases de subasta; pero el remate inicialmente previsto para el 30 de enero, fue aplazado al 27 de febrero, sin embargo, terminó desierto debido a que los acreedores garantizados no autorizaron la enajenación de los activos.
Posteriormente, el síndico Víctor Aguilera recibió un plazo de 20 días hábiles para presentar una nueva propuesta de venta, la cual entregó el 7 de abril, y aprobada por la juzgadora casi dos meses después el 2 de junio, solicitándole que depositara las bases de la subasta, la lista definitiva del pasivo laboral y la cuota concursal de los acreedores garantizados.
El 16 de junio de 2026, el Síndico solicitó una prórroga de 10 días hábiles para presentar esos documentos, que finalmente entregó el 13 de julio, la cual actualmente se encuentra bajo revisión del Juzgado, que deberá emitir el dictamen correspondiente antes de continuar con el proceso de venta de AHMSA y MINOSA.
Según la propuesta del síndico, una vez que el Juzgado de Concursos Mercantiles apruebe las bases definitivas de la subasta, antes de los siguientes 10 días, él publicará la convocatoria dirigida a los inversionistas nacionales y extranjeros.