CUMPLEN 31 AÑOS DOCENTES DEL CECYTEC NORTE EN LAS AULAS
Maestros fundadores del CECyTEC Norte recuerdan cómo la tecnología transformó el método de aprendizaje desde los años noventa
Por Iván Villarreal
La Prensa
El regreso a clases ha cambiado de manera radical durante las últimas tres décadas, principalmente por la llegada del internet, los teléfonos inteligentes y, recientemente, la inteligencia artificial, coincidieron maestros fundadores del CECyTEC Norte de Monclova, quienes han sido testigos del paso de distintas generaciones de estudiantes.
Jorge Antonio Borroel Alvarado, maestro de programación con 31 años de trayectoria en la institución, recordó que anteriormente los estudiantes tenían que acudir personalmente a la escuela para solicitar información, trasladarse a bibliotecas para investigar, consultar enciclopedias y realizar sus trabajos prácticamente de manera manual.
La tecnología transformó la comunicación
El docente explicó que la llegada de los teléfonos inteligentes modificó también la manera en que maestros, alumnos y padres de familia se comunican.
Mientras anteriormente los estudiantes tenían que acudir personalmente a la escuela, sacar copias o reunirse con sus compañeros para realizar trabajos, actualmente gran parte de la información puede compartirse mediante WhatsApp, Facebook, plataformas educativas y servicios digitales.
Inteligencia artificial: una herramienta, no un sustituto
Borroel Alvarado consideró que uno de los mayores cambios de los últimos años ha sido la llegada de la inteligencia artificial, capaz de elaborar en cuestión de segundos trabajos, resúmenes, investigaciones e incluso programas de computadora.
Sin embargo, advirtió que el problema aparece cuando los estudiantes utilizan estas herramientas para sustituir completamente el proceso de aprendizaje.
Señaló que la inteligencia artificial debe utilizarse como apoyo para organizar o complementar información que el alumno ya investigó y comprendió, y no como una herramienta que realice todo el trabajo.
Antes los alumnos tenían que “batallar”
Fernando Castañeda Álvarez, maestro de matemáticas con 31 años de servicio, también ha observado la evolución de las generaciones.
Recordó que anteriormente los estudiantes llegaban a la escuela con sus cuadernos y libros y existía una mayor exigencia para cumplir con las reglas de la institución, desde el uniforme hasta la presentación personal. Afirmó que las dificultades que enfrentaban los alumnos también los obligaban a desarrollar mayor responsabilidad e independencia.
Padres más involucrados
El maestro señaló que los padres de familia también han cambiado su participación en la educación.
Mientras anteriormente acudían a la escuela cuando era necesario y permitían que sus hijos enfrentaran directamente sus responsabilidades, actualmente existe una mayor intervención de los padres ante cualquier situación relacionada con sus hijos.
Consideró que, aunque el respaldo familiar es importante, también es necesario permitir que los jóvenes desarrollen independencia y aprendan a resolver problemas por sí mismos.
El entusiasmo por volver a clases permanece
Susi Mabel Naves Tobar, integrante del área de orientación educativa y trabajo social, destacó que, pese a todos los cambios tecnológicos, hay algo que permanece entre las generaciones: el entusiasmo por regresar a clases.
Explicó que los jóvenes mantienen la emoción de reencontrarse con sus compañeros, convivir y retomar las actividades escolares después del periodo vacacional.
El reto: recuperar la concentración
La orientadora reconoció que uno de los principales desafíos actuales es la dependencia de los dispositivos móviles, las redes sociales y los videojuegos.
Ante este panorama, consideró fundamental orientar a los estudiantes para que aprendan a utilizar la tecnología de manera responsable y puedan mantener la concentración durante sus clases.
La educación frente a una nueva era
Los maestros coincidieron en que la evolución tecnológica apenas comienza. La realidad virtual, realidad aumentada, robótica y la inteligencia artificial están transformando rápidamente la manera de aprender y trabajar.
Para quienes han visto pasar generaciones desde los primeros años del CECyTEC Norte, el contraste es evidente: de investigar durante horas en una biblioteca a obtener información en segundos desde un teléfono celular.
El gran desafío, señalaron, será aprovechar estas herramientas sin perder aquello que durante décadas permitió a los estudiantes aprender: leer, investigar, analizar, escribir, equivocarse y volver a intentarlo.
Publicado por Iris Camila Beltran




