El objetivo es contribuir a evitar el tráfico de drogas y personas mediante la operación “Espejo”

Benito Jiménez

La Prensa

México inició este domingo la denominada Operación Concurrente “Espejo” en la frontera de Tamaulipas con Estados Unidos, como parte de un mecanismo de coordinación entre autoridades militares de ambos países para reforzar la vigilancia y contribuir a evitar el tráfico de drogas y personas.

De acuerdo con información de las secretarías de la Defensa Nacional (Defensa) y de Relaciones Exteriores (SRE), en el lado mexicano participan 500 efectivos del Ejército y de la Guardia Nacional, apoyados por dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea Mexicana, además de drones y equipos antidron móviles y semifijos.

El despliegue se realizará en la franja fronteriza correspondiente a los municipios de Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz, en Tamaulipas, donde las fuerzas mexicanas desarrollarán las acciones dentro del territorio nacional.

La operación forma parte de un esquema de cooperación bilateral que México y Estados Unidos mantienen desde el 5 de febrero de 2025. Bajo este mecanismo, las fuerzas de seguridad de cada país realizan acciones simultáneas en sus respectivos territorios y mantienen comunicación para coordinar sus actividades en la frontera común.

Coordinación entre mandos militares. Para poner en marcha la operación en Tamaulipas, el 3 de octubre los comandantes de la XI Región Militar, con sede en Torreón, Coahuila, y de la 8/a. Zona Militar, ubicada en Reynosa, establecieron comunicación con sus contrapartes de la Fuerza de Tarea Conjunta “Frontera Sur” de Estados Unidos.

El objetivo de este enlace fue garantizar la coordinación necesaria para la operación concurrente, bajo un esquema en el que cada fuerza mantiene sus actividades dentro de su respectivo territorio.

Las autoridades mexicanas señalaron que este tipo de acciones se desarrolla bajo los principios de reciprocidad, responsabilidad compartida y diferenciada, confianza mutua y respeto a las decisiones y territorios soberanos de ambos países.

Con ello, la cooperación fronteriza busca mantener un canal de comunicación entre las instituciones de seguridad de México y Estados Unidos, sin que las fuerzas de un país realicen operaciones dentro del territorio del otro.

La operación mexicana se suma a otras acciones que se mantienen en la zona fronteriza de Tamaulipas para reforzar las tareas de vigilancia y seguridad.

Vigilancia con aeronaves y drones. Entre los recursos asignados a la operación se encuentran dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea Mexicana, así como drones y equipos destinados a la detección y neutralización de drones, con presencia móvil y semifija.

El uso de estos recursos forma parte de las capacidades de vigilancia consideradas por las autoridades para las operaciones concurrentes. En agosto pasado, la Defensa informó que, dentro de este mismo mecanismo de coordinación, la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur de Estados Unidos había reportado la detección e inhabilitación de tres drones de características comerciales utilizados por traficantes de personas para vigilar a las autoridades.

En esta ocasión, el despliegue mexicano se concentra en cinco municipios de la denominada frontera de Tamaulipas, mientras que del lado estadounidense también se han desarrollado acciones coordinadas.

El gobierno mexicano ha señalado que la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad fronteriza debe realizarse bajo principios de respeto a la soberanía y a las atribuciones de cada país.

La activación de la Operación Concurrente “Espejo” representa una nueva fase de este mecanismo de coordinación, con el despliegue de 500 elementos mexicanos y recursos aéreos y tecnológicos para reforzar la vigilancia en la zona.

Las autoridades no informaron una fecha para la conclusión de estas acciones, por lo que el operativo continuará conforme a las necesidades de vigilancia establecidas para la franja fronteriza de Tamaulipas.

Publicado por Rocío Ledezma