La Muerte no pudo separar a Víctor Vázquez de Elida Perales, ni borar lo que juntos vivieron durante sus 55 años de matrimonio

Por Fabiola Sánchez

LA PRENSA

MONCLOVA, COAHUILA.-Ni la muerte ha logrado separar la unión que Dios hizo entre don Víctor Vázquez Rentería y su esposa Elida Perales de Vázquez, pues a ocho años de su fallecimiento, el amor que compartieron durante 55 años de matrimonio permanece vivo en el corazón del hombre quien, a sus 93 años de edad, acude cada semana al Panteón Guadalupe para visitar su tumba.

Don Víctor llega desde temprana hora para limpiar la sepultura donde descansan los restos de su amada a quien siempre le lleva flores a la mujer con quien construyó una vida, formó una familia y compartió sus mayores alegrías.

En sus recuerdos don Víctor relató que su esposa falleció el 19 de octubre del 2018, después de luchar una década contra el cáncer de huesos, una perdida que describe como profundamente dolorosa y al momento de recordarla se le quiebra su voz al hablar, mientras sus ojos se cristalizan.

Recuerda con cariño que su historia de amor comenzó en 1950 cuando ambos estudiaban la carrera de Comercio y Administración, lo que inicialmente fue amistad terminaron por formalizar un noviazgo que duró 12 años hasta que por fin tomó la decisión de dar el siguiente paso y pedirle matrimonio.

Al recordar los años que compartieron, don Víctor reconoció que la partida de su esposa dejo un vació difícil de llenar, pues no solamente perdió a la mujer que amaba, sino también a la compañera con quien compartió sus proyectos, preocupaciones y los momentos que marcaron su historia familiar.

Aseguró que, el amor y los recuerdos de esa vida a su lado viven por siempre en su corazón y por tal motivo cada ocho días visita su tumba, platica con ella y le cuenta lo que vive el día a día y además le recuerda la falta que le hace aquí en la vida terrenal.

Para don Víctor ese amor que le prometió a su amada ante Dios se mantiene firme y fiel a su promesa y hoy en día ni la muerte de doña Elida ha apagado ese cariño que le tiene su esposo.

“Con ella compartí los mejor de mi vida, vive en mi corazón por siempre” los reiteró don Víctor con mucho cariño mientras colocaba una flor en la tumba de su esposa.

Publicado por Rocío Ledezma