SU VOZ, SUS SUEÑOS Y SU HISTORIA SIGUEN VIGENTES
Pionero de la frecuencia modulada en Monclova, abrió caminos en la radio, la televisión y la aviación. Su espíritu emprendedor y su pasión por aprender dejaron huella en la historia de la Región Centro de Coahuila
Por Wendy Riojas
LA PRENSA
La visión y la pasión por la comunicación de Melchor Sánchez Dovalina trascendió fronteras. Fue impulsor de la frecuencia modulada en Monclova, empresario radiofónico, piloto aviador y servidor público, que dejó una huella imborrable en distintos ámbitos de la vida.
El empresario nació un 2 de noviembre de 1935 en Nueva Rosita, Coahuila. Su llegada a Monclova estuvo vinculada a la Caravana del Hambre de 1951, movimiento en el que participó su padre, Melchor Sánchez Peña, quien encontró empleo en Altos Hornos de México al pasar por esta ciudad.
Aquel traslado familiar marcaría el inicio de una historia estrechamente ligada al crecimiento industrial y social de Monclova.
Desde joven, Melchor Sánchez Dovalina descubrió su vocación por la radio. Su búsqueda de oportunidades lo llevó a Estados Unidos, donde trabajó en Chicago, Illinois, en programas dirigidos a la comunidad hispana, antes de continuar su trayectoria en Uvalde y San Antonio, Texas.
En esta última ciudad participó en los primeros años de la televisión en español y formó parte del equipo fundador del Canal 41, antecedente de la expansión televisiva hispana que posteriormente se consolidaría con Univisión.
En una época en la que la programación se transmitía completamente en vivo, desempeñó distintas funciones como locutor, camarógrafo y conductor, experiencia que le permitió conocer de primera mano los retos técnicos y creativos de una industria en plena transformación.
Su trabajo lo convirtió en una figura reconocida entre la comunidad latina de Texas, donde su voz y presencia frente a los micrófonos formaron parte de una etapa pionera de la comunicación en español.
IMPULSOR DE LA FRECUENCIA MODULADA EN MONCLOVA
En 1964 tomó la decisión de regresar a México para compartir los conocimientos adquiridos en el extranjero. Con una visión adelantada a su época, emprendió el proyecto de establecer una estación de frecuencia modulada en Monclova, cuando esta tecnología todavía era poco conocida entre los radioescuchas.
Con un transmisor conseguido en San Antonio, Texas, que él mismo restauró, puso en marcha Súper FM 99.5, estación que se convertiría en una referencia de la radiodifusión regional y en una de las apuestas pioneras por la FM en el norte del país.
El desafío no era menor: pocos hogares contaban con receptores capaces de captar la señal. Por ello, además de desarrollar la emisora, se dedicó a promover la nueva tecnología entre comerciantes y habitantes, e incluso reparaba equipos para facilitar el acceso a aquella alternativa de transmisión.
Su visión empresarial creció con los años y dio paso a nuevos proyectos radiofónicos, entre ellos La Furia del Norte, con los que amplió la oferta de contenidos para miles de radioescuchas de la Región Centro de Coahuila.
INNOVACIÓN Y APRENDIZAJE CONSTANTE
La inquietud de Melchor Sánchez Dovalina nunca se limitó a los micrófonos. Su interés por la electrónica, la computación, la fotografía y las telecomunicaciones lo llevó a estudiar por correspondencia y a desarrollar conocimientos que aplicó en sus proyectos profesionales.
Junto con especialistas, participó en el desarrollo de uno de los primeros programas de automatización para radio comercial, tecnología que llegó a utilizarse en cientos de estaciones del país.
Su capacidad para adaptarse a los cambios y buscar soluciones técnicas lo distinguió en una época en la que buena parte de los avances debían aprenderse mediante la experimentación, el estudio autodidacta y el trabajo directo con los equipos.
Fue también fotógrafo profesional y radioaficionado, disciplinas que reflejaban su interés por explorar nuevas herramientas y comprender el funcionamiento de los sistemas de comunicación.
LA AVIACIÓN, OTRA DE SUS GRANDES PASIONES
Los aviones ocuparon un lugar especial en su vida. Como piloto aviador e instructor, contribuyó a la formación de nuevos pilotos y promovió el desarrollo de la aviación privada en Monclova, cuando esta actividad comenzaba a abrirse paso en la región.
También impulsó servicios de aerotaxi y participó en actividades relacionadas con la restauración de aeronaves y la cultura aeronáutica.
Su trayectoria estuvo marcada por la perseverancia y el deseo de mantenerse activo en el aire, incluso después de enfrentar accidentes y limitaciones físicas.
Para él, la aviación representaba mucho más que una actividad recreativa: era una expresión de libertad, disciplina y pasión por descubrir nuevos horizontes.
SERVICIO PÚBLICO Y COMPROMISO CON LA REGIÓN
Su experiencia profesional también lo llevó a desempeñar responsabilidades en la administración pública y en empresas estratégicas para el desarrollo industrial y energético.
Fue secretario del Ayuntamiento de Monclova y director de Relaciones Públicas de Altos Hornos de México, MICARE y posteriormente de la Comisión Federal de Electricidad, donde participó en proyectos relacionados con el sector energético, incluida la primera carboeléctrica de la región.
En cada una de estas etapas destacó por su capacidad para relacionarse con personas de distintos sectores y construir vínculos entre instituciones, empresas y comunidad.
Su trayectoria estuvo acompañada por una constante disposición para aprender, compartir conocimientos y encontrar soluciones, cualidades que también marcaron su relación con compañeros de trabajo, colaboradores y nuevas generaciones de comunicadores.
UN LEGADO QUE TRASCIENDE GENERACIONES
Más allá de sus aportaciones a la radio, la televisión y la aviación, Melchor Sánchez Dovalina dejó una herencia de conocimientos, experiencias y enseñanzas que permanecen entre quienes compartieron su camino.
Su historia reúne la experiencia de un migrante que encontró oportunidades en Monclova, un comunicador que abrió camino en la televisión en español, un empresario que apostó por nuevas tecnologías y un apasionado de la aviación que contribuyó a formar a otros pilotos.
Su vida también refleja una convicción que mantuvo a lo largo de los años: el aprendizaje no termina y la experiencia adquiere mayor valor cuando se comparte con los demás.
Así, su legado permanece ligado al desarrollo de la comunicación en la Región Centro de Coahuila y al ejemplo de una generación que, con iniciativa y perseverancia, contribuyó a transformar su entorno.
Publicado por Rocío Ledezma




