Hace algunos días un buen amigo me preguntó por una fórmula sencilla y rápida para saber a ciencia cierta si conviene realizar algún tipo de inversión financiera. Después de un lapso, en silencio, le dije: “Tengo la fórmula más sencilla para saber cuánto tiempo tardarías en doblar tu inversión y así podrás tomar la decisión si te conviene invertir”.
Previo a la explicación de la fórmula que es conocida como “La regla 72” es importante señalar que antes de realizar cualquier inversión financiera, es necesario considerar que si la tasa de interés que nos pagan es menor a la inflación, definitivamente es un pésimo negocio, ya que lo primero que buscamos en las inversiones es que nuestro dinero no pierda poder adquisitivo, y este se pierde por la inflación. Así que al cobrar un interés más alto que la inflación, no solamente estamos evitando perder poder adquisitivo sino hasta estamos ganando dinero.
“La regla 72” es una fórmula aritmética, la cual por cierto debería de ser enseñada en toda institución de educación media superior, sin necesidad de llegar a la vida universitaria para conocerla. Ésta consiste en dividir 72 entre el número absoluto de la tasa de interés que te pagan, para saber en cuentos años tu inversión se duplicara.
Por ejemplo, hoy en día según información del Banco de México, la tasa de interés que se paga por los Certificados de la Tesorería de la Federación (CETES) a un año es de 7.12 por ciento. Es decir que sí inviertes 100 pesos a esa tasa por un año, la tesorería de la federación te devolverá al final de ese periodo tus 100 pesos más 7 pesos con 12 centavos por concepto de intereses. Al aplicar “la regla 72”, dividiríamos 72 entre 7.12 para así saber que en 10 años y un mes tu inversión será ya no de 100 sino de 200 pesos.
Esa misma regla, con un despeje, nos puede ayudar a saber que tasa de interés necesitamos para duplicar en cierta cantidad de años la inversión. Al dividir 72 entre los años que queremos que transcurran para doblar nuestra inversión, obtendremos la tasa de interés necesaria para llegar a ese objetivo. Así que si tenemos 200 pesos y queremos saber que tasa de interés se requiere para que al final de 8 años sean 400 pesos, dividimos 72 entre 8, y así en 9 años nuestra inversión se duplicará.
La educación financiera no debe de ser un tema exclusivo para especialistas en finanzas, contadores o economistas, sino para todos pues un tema que realidad aplicaremos todos durante la edad adulta. Un procedimiento matemático sencillo, una fórmula que fue inventada dos años después del descubrimiento de América y que ya deberíamos de saber.
Bien lo dijo el político, inventor, científico y quien es considerado como uno de los padres de ellos Estados Unidos, Benjamín Franklin al asegurar: La inversión en conocimientos paga mejores intereses” y definitivamente la inversión en educación financiera ayuda.